nuestra historia

“He contado esta historia tantas veces durante los últimos 10 años que jamás me imagine contarla aquí, en la página web para la boda con la protagonista principal de la historia de mi vida. “

Nos conocimos con Andrea en una fiesta de Halloween en 2014. La fiesta era de una compañera de la universidad y honestamente yo no tenía muchas ganas de ir. Llovía, hacía frío y no me gusta disfrazarme. La verdad había pocas razones para ir. 

Esa noche, Andrea llevaba un velo con su disfraz que revelaba solo sus ojos turquesa, y desde el primer momento que la vi no pude sacármela de la cabeza. Intenté conquistarla incansablemente esa noche. El que persevera alcanza, dicen, y gracias a que podía ayudarle con sus clases de francés, logré convencerla de tener una primera cita unas semanas después. Fuimos vecinos por más de 20 años sin saberlo. Podíamos habernos conocido en el parque, en la parada de bus, en el Galeón o en el Oki Doki pero no, la vida quiso que nos conociéramos en una fiesta a la que ninguno tenía planeado ir.

Después de ser novios por un año nos separamos y cada uno siguió su camino. Yo me fui a vivir a Europa y con el pasar de los años, nuestros caminos estaban lejos de volverse a cruzar. En el 2020, en otoño, nos volvimos a encontrar en Madrid. Desde ese día me prometí nunca más dejarla ir, porque este era sin duda el inicio del resto de nuestra vida juntos. Tres años después, el 18 de julio de 2023, viviendo en Berlín fuimos de visita a nuestro amado Madrid. En los jardines de Villa París me arrodille y le pedí a Andrea que se case conmigo y empecemos la historia más bonita que se haya escrito jamás, la de nuestra pequeña familia. Una historia que algún día la contaré a nuestros hijos y nietos.

Ustedes son parte fundamental de nuestra historia y seguro se las he contado en algún momento.  Si por cualquier razón no les he contado, hoy ya saben cómo conocí al amor de mi vida.

Matheo.-